𝑴𝒊𝒏𝒆𝒓í𝒂𝑴𝒊𝒏𝒆𝒓í𝒂 𝒎𝒆𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒂𝒄𝒂 𝒔𝒖 𝒓𝒐𝒍 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂𝒕é𝒈𝒊𝒄𝒐 𝒚 𝒔𝒖 𝒄𝒂𝒑𝒂𝒄𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒕𝒓𝒂𝒆𝒓 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒂𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒆𝒓𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔𝑬𝒅𝒖𝒂𝒓𝒅𝒐 𝑻𝒐𝒓𝒓𝒆𝒄𝒊𝒍𝒍𝒂𝒔, 𝒑𝒓𝒆𝒔𝒊𝒅𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝑨𝒔𝒐𝒄𝒊𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝑵𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍 𝒅𝒆 𝑴𝒊𝒏𝒆𝒓í𝒂 𝑴𝒆𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂 𝒔𝒖𝒃𝒓𝒂𝒚ó 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒍 57% 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒆𝒙𝒑𝒐𝒓𝒕𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒃𝒐𝒍𝒊𝒗𝒊𝒂𝒏𝒂𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒗𝒊𝒆𝒏𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒆𝒄𝒕𝒐𝒓 𝒚 𝒍𝒍𝒂𝒎ó 𝒂 𝒇𝒐𝒓𝒕𝒂𝒍𝒆𝒄𝒆𝒓 𝒍𝒂 𝒄𝒐𝒍𝒂𝒃𝒐𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒆𝒏𝒕𝒓𝒆 𝑬𝒔𝒕𝒂𝒅𝒐, 𝒆𝒎𝒑𝒓𝒆𝒔𝒂𝒔 𝒚 𝒄𝒐𝒐𝒑𝒆𝒓𝒂𝒕𝒊𝒗𝒂𝒔

La minería es parte esencial de la identidad boliviana y motor clave para la recuperación económica del país. Así lo afirmó Eduardo Torrecillas, presidente de la Asociación Nacional de Minería Mediana (ANMM) y presidente ejecutivo de Sinchi Wayra SA, durante su participación en el foro Visión Bolivia 2025, donde destacó que el 57% de las exportaciones nacionales proviene de esta actividad productiva.

“Bolivia es un país minero y va a seguir siéndolo. La minería representa más de la mitad de las exportaciones del país y es el conducto que puede reactivar la economía nacional”, sostuvo. Torrecillas resaltó que el potencial del sector es enorme, con un valor exportado que ronda los 5 mil millones de dólares, aunque lamentó que en los últimos 20 años no se hayan impulsado nuevos emprendimientos mineros.

El ejecutivo insistió en la necesidad de atraer inversiones con reglas claras y sostenibles, garantizando la seguridad jurídica y promoviendo la colaboración entre los tres actores del sector: Estado, empresas privadas y cooperativas. “Es fundamental trabajar juntos y eliminar las restricciones que hoy impiden al sector privado transferir tecnología y buenas prácticas a las cooperativas. Esto limita la productividad y el crecimiento del país”, afirmó.

Torrecillas también celebró el mensaje presidencial de apertura a la inversión minera, al que calificó como “un aire fresco para la industria”. Aseguró que esa señal política es el primer paso para restablecer la confianza, atraer capitales internacionales e incrementar gradualmente la producción y las exportaciones.

“Es el mensaje que esperábamos desde hace dos décadas. Si logramos consolidar la seguridad jurídica y la colaboración entre todos los actores, Bolivia puede volver a ocupar un lugar protagónico en la minería mundial”, aseveró.

“El sector privado formal es el que mantiene viva la producción, el empleo y la generación de divisas en el país”, concluyó Torrecillas.

Posteriormente, Javier Díez de Medina, vicepresidente corporativo de Minera San Cristóbal (MSC), y vicepresidente de la ANMM hizo énfasis en la transformación de la minería boliviana durante las últimas décadas. Afirmó que el sector ya no es el de antaño, sino que hoy opera con tecnología de alto nivel, procesos de seguridad y eficiencia, y con capital humano local altamente capacitado.

“Bolivia es, fue y será un país minero”, dijo al destacar que durante décadas Bolivia ha generado grandes capacidades técnicas y humanas. Las empresas líderes del país aplican estándares internacionales en toda su cadena productiva. Señaló que “hay profesionales y técnicos de altísima calidad y Métodos ‘made in Bolivia’ de calidad mundial”.  Y ello se constituye en otro de los acervos de la minería boliviana que podría ayudar a mecanismos efectivos de transferencia de estándares y buenas prácticas al sector cooperativista para que la producción nacional se duplique en los próximos 2 años sin requerir grandes inversiones adicionales.