El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un decreto de necesidad y urgencia que modifica la Ley de Migraciones para impedir el ingreso y permitir la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio, inciten a la violencia contra Argentina o participen en actos de ultraje a los símbolos patrios. La norma entrará en vigencia este viernes 31 de julio.
El decreto establece que estas conductas podrán ser motivo para negar el ingreso al país o cancelar una residencia ya otorgada. El Gobierno aclaró que la medida no alcanza a expresiones de disenso ideológico ni a críticas políticas, académicas o ciudadanas protegidas por la Constitución. La disposición será remitida a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su revisión.
La administración de Milei justificó la decisión tras denunciar una campaña «anti-Argentina» surgida después de la final del Mundial 2026. El Gobierno vinculó esa situación con declaraciones de figuras internacionales y con el actual escenario de tensión diplomática entre Argentina y Brasil.
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