El fenómeno de El Niño permanecerá activo en Bolivia hasta enero de 2027, según proyecciones de especialistas en climatología. Entre sus principales efectos se prevén temperaturas superiores a lo normal, olas de calor y periodos de sequía con impactos diferenciados según la región del país.
El investigador del Instituto de Hidráulica de la UMSA, Jorge Molina, informó que entre septiembre y noviembre, e incluso hasta diciembre, se esperan intensas olas de calor que podrían superar récords de temperatura en varias regiones. También advirtió que el aumento del calor incrementará la evaporación y reducirá la humedad de los suelos, lo que representa un riesgo para la producción agrícola.
De acuerdo con los modelos climáticos, los llanos orientales podrían enfrentar sequías entre septiembre y noviembre, mientras que entre diciembre y febrero esta condición podría trasladarse al altiplano. El especialista agregó que el fenómeno alcanzaría su mayor intensidad a nivel mundial entre octubre y noviembre.
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