Con la premisa “Sonrisa provoca sonrisa”

𝐒𝐮𝐛𝐥𝐢𝐦𝐞 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐃í𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐒𝐨𝐧𝐫𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞

Con la premisa “Sonrisa provoca sonrisa”, la marca de chocolates favorita en el mercado
boliviano se adhiere a esta celebración con descuentos y ofertas en todos los productos
de la marca, en diferentes ciudades.

Este 7 de octubre es el Día Internacional de la Sonrisa y Sublime lo
celebrará con una promoción que incluye a sus tres categorías: chocolates, galletas y
cereales. Los consumidores tendrán un descuento de 20% y 25% en sus productos de
la marca en los supermercados de la cadena Hipermaxi en las ciudades de Santa Cruz,
Cochabamba y La Paz a partir del 15 de octubre, y con ofertas de descuentos en otras
cadenas y mercados a nivel nacional.
La sonrisa es contagiosa, es parte del lenguaje universal, sube la autoestima, relaja los
músculos del rostro y aligera los momentos de tensión, entre otros beneficios. “Sonrisa
provoca sonrisa” es la premisa de la marca de chocolates favorita en el mercado
boliviano y por ello quiere celebrarla durante todo octubre a través de la motivación de
buenas acciones y momentos alegres.
“El Día Internacional de la Sonrisa es una buena oportunidad para generar momentos
felices, contagiar alegría con pequeños gestos como un saludo, un abrazo, una palabra
de aliento o con un dulce detalle”, resalta Fabiola Foronda, gerente de Negocios de
Confitería y Cereales Nestlé en Bolivia.
Por ello, con el objetivo de motivar las buenas acciones y los momentos alegres,
Sublime, además de poner precios con descuento en supermercados y mercados,
donará chocolates al Club de Leones en Santa Cruz y al Banco Nacional de Alimentos
en la ciudad de Cochabamba. “Confiamos en que las buenas acciones se replican y
quisimos hacerlo a nuestro modo, llevando dulzura y sabor de calidad, porque sabemos
que una sonrisa tiene un poder transformador”, asevera la ejecutiva.
El Día Internacional de la Sonrisa o World Smile Day fue establecido por Harvey Ball,
creador de la famosa carita feliz (1963), pero fue en la década de los 90 que se planteó
que cada primer viernes de octubre se celebraría a este gesto, que no es solo un acto
físico, si no que ayuda a liberar las “hormonas de la felicidad”, endorfina y serotonina
que generan bienestar, aumentan la productividad, reducen los niveles de estrés y
ayuda a la salud mental de las personas.