Trabajadores mineros y sus familias, víctimas dela represión militar

De acuerdo con registros históricos, los sangrientos sucesos ocurrieron cuando la población de los centros mineros de Siglo XX y Catavi, en Oruro, celebraba la noche de San Juan, con las por entonces tradicionales fogatas el 23 de junio de 1967, sin sospechar siquiera que la represión militar estaba alrededor de ambas localidades.
Fue así que la madrugada del 24 de junio, tropas de los regimientos Rangers y Camacho de Oruro, fueron trasladadas en tren hasta cercanías de los mencionados distritos y tomaron por asalto los campamentos mineros y las radioemisoras “Siglo XX” y “La Voz del Minero”.
Según diferentes registros históricos, los mineros fueron sorprendidos por el ataque de los militares, que emplearon armas y munición de guerra, disparando discrecionalmente a hombres, mujeres y niños.
La mayor cantidad de víctimas se registró en el campamento “La Salvadora”, cerca de la estación ferroviaria de Cancañiri, en el municipio de Llallagua, del cual precisamente son parte los distritos mineros Siglo XX y Catavi.
Siempre según los historiadores, luego de concluida la represión militar, no se logró establecer con precisión el número de muertos, heridos y desaparecidos.
Los registros de la época dan cuenta de que “muchos heridos no fueron llevados a hospitales” y “algunos simplemente desaparecieron o perecieron, sin que se haya podido establecer con exactitud las cifras de la masacre”.
El diario La Patria de Oruro informó que “a las 4:55 de ayer (24 de junio de 1967), las poblaciones mineras de esta zona (Llallagua) amanecieron con intensos disparos de fusiles, ametralladoras y explosiones de dinamita, cuando las fuerzas del ejército y la policía ocupaban los campamentos mineros en una sangrienta acción.
Inicialmente se hablaba de 20 muertos y 72 heridos, aunque posteriormente se calculó que los desaparecidos podrían llegar a 200 personas”.
Sin embargo, desde la clandestinidad se informó la nómina de algunos muertos, heridos y desaparecidos. Los primeros de la lista eran Rosendo García, Ponciano Mamani, Nicanor Tórrez, Maximiliano Tórrez, Bernardino Condori, un niño de ocho años y un bebé recién nacido.

LAS CAUSAS DE
LA REPRESIÓN
Según los historiadores, el objetivo del gobierno de René Barrientos Ortuño con la intervención militar era impedir la realización del ampliado nacional de trabajadores mineros en Siglo XX, en el que se definirían medidas dirigidas a pedir aumento salarial y otros derechos laborales, como el del fuero sindical, que había sido abolido por el régimen gubernamental, que además aplicaba la persecución a dirigentes sindicales.
Por los factores mencionados, la “Masacre de San Juan” se constituye en un episodio nefasto de la historia de Bolivia, pero también sirve de enseñanza para que los bolivianos y en especial quienes lleguen al poder no cometan los mismos crímenes y respeten los derechos humanos, laborales y las leyes, y eviten convertirse en nuevos tiranos.

FUENTE: AGENDA MINERA