La crisis por el abastecimiento de combustible afecta al transporte público en las ciudades de La Paz y El Alto, donde varias líneas redujeron sus operaciones o prestan servicio por tramos. Conductores denuncian que en algunos surtidores no reciben carburantes desde hace más de cuatro días debido a los bloqueos de carreteras.
La disminución del servicio perjudica principalmente a los pasajeros, quienes deben asumir mayores costos de transporte o recorrer largas distancias para llegar a sus destinos. Mientras tanto, cientos de choferes continúan en filas en las estaciones de servicio con la esperanza de obtener diésel o gasolina para retomar sus actividades.
Los conductores señalan que permanecen hasta cuatro noches consecutivas en los surtidores sin poder trabajar. A la espera de una solución, demandan información sobre el plan de abastecimiento de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, mientras un convoy de 28 cisternas se dirigía hacia la planta de Senkata para reforzar la provisión de carburantes.
Síguenos: